Baja la gasolina en Colombia: alivio para el bolsillo desde este 1 de marzo
La reducción, cercana a los $500 por galón, marca la segunda caída consecutiva en 2026 y genera expectativas sobre nuevos ajustes en los próximos meses.
Colombia inicia marzo con una noticia que impacta directamente el bolsillo de millones de ciudadanos: el precio de la gasolina registró una nueva disminución desde este 1 de marzo de 2026. La medida, anunciada por el Gobierno Nacional, establece una reducción aproximada de 500 pesos por galón, consolidando así una tendencia a la baja que no se veía desde hace varios años.
El ajuste responde, principalmente, a la estabilización del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un mecanismo que durante meses ejerció presión sobre el costo de los combustibles en el país. De acuerdo con el Gobierno, este avance ha sido posible gracias a una mejor gestión fiscal y a condiciones más favorables en el mercado internacional del petróleo.
En este contexto, entidades como Ecopetrol han jugado un papel clave en el comportamiento del sector energético, contribuyendo a que el país logre un margen que hoy se traduce en alivio para los consumidores.
Con la nueva reducción, el precio promedio de la gasolina en Colombia se ubica alrededor de los 15.000 pesos por galón, aunque puede variar dependiendo de la ciudad. Por su parte, el diésel (ACPM) mantiene su precio sin cambios, una decisión estratégica para evitar impactos en sectores esenciales como el transporte de carga y la cadena de abastecimiento.
Analistas económicos coinciden en que, aunque la disminución es moderada, representa una señal positiva de estabilidad y podría influir en la desaceleración de la inflación en los próximos meses. No obstante, advierten que factores externos como la cotización internacional del crudo y la tasa de cambio seguirán siendo determinantes en futuros ajustes.
Para los conductores y sectores productivos, la noticia llega como un respiro en medio del alto costo de vida, mientras crecen las expectativas sobre nuevas reducciones si se mantienen las condiciones actuales del mercado energético global.