Cepeda apuesta por una lideresa indígena: Aída Quilcué entra a la carrera por la Vicepresidencia.

Cepeda apuesta por una lideresa indígena: Aída Quilcué entra a la carrera por la Vicepresidencia.

La lideresa indígena del Cauca acompañará al candidato del Pacto Histórico en la carrera presidencial, en una apuesta por fortalecer la representación social y étnica dentro de la coalición de izquierda.


El escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2026 en Colombia comenzó a tomar forma luego de que el senador y candidato presidencial Iván Cepeda anunciara oficialmente a la senadora indígena Aída Quilcué como su fórmula vicepresidencial por el movimiento Pacto Histórico.

El anuncio marca un paso clave dentro de la estrategia política del candidato, quien busca consolidar una alianza amplia con sectores sociales, indígenas y populares en su aspiración de llegar a la Casa de Nariño en 2026.

Quilcué es reconocida en el país por su trayectoria en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y los territorios ancestrales. Originaria del departamento del Cauca y perteneciente al pueblo nasa, ha sido una de las voces más visibles del movimiento indígena colombiano durante las últimas dos décadas.

Antes de llegar al Senado, la líder social ocupó cargos de dirección dentro del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), una de las organizaciones indígenas más influyentes del país. Desde allí impulsó movilizaciones sociales, procesos de defensa territorial y agendas relacionadas con los derechos humanos.

La designación de Quilcué también tiene una fuerte carga simbólica dentro del panorama político nacional. Su llegada a la fórmula vicepresidencial representa una apuesta por ampliar la representación de los pueblos indígenas en las altas esferas del poder político, algo que históricamente ha sido limitado en Colombia.

Analistas políticos consideran que esta decisión podría fortalecer la presencia del Pacto Histórico en regiones donde los movimientos sociales y las comunidades indígenas tienen una influencia significativa, especialmente en departamentos como Cauca, Nariño y parte del sur del país.

Sin embargo, el anuncio también ha generado reacciones dentro de distintos sectores políticos, donde algunos consideran que la fórmula busca reforzar el discurso social del proyecto político de Cepeda, mientras otros advierten que el escenario electoral de 2026 será altamente competitivo y dependerá de alianzas más amplias para consolidar mayorías.

Con esta fórmula, la campaña presidencial del Pacto Histórico comienza a definir su narrativa política: una apuesta por la inclusión social, la representación territorial y el fortalecimiento de las agendas de derechos humanos dentro del debate electoral que se avecina.

Mientras el panorama de candidaturas continúa configurándose, la fórmula Cepeda–Quilcué se convierte en una de las primeras en sacudir el tablero político nacional en la antesala de las elecciones presidenciales.