Huila, territorio clave para la conservación del oso andino en Colombia
Más de 8.500 registros y 217 individuos identificados consolidan al departamento como referente nacional en la protección de esta especie.
El departamento del Huila se posiciona como un territorio fundamental para la conservación del oso andino, también conocido como oso de anteojos, una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas de montaña en Colombia.
De acuerdo con cifras consolidadas tras más de 15 años de monitoreo, se han registrado más de 8.500 evidencias de la especie y se ha logrado identificar un total de 217 individuos en el departamento. Este trabajo ha sido liderado por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) en articulación con comunidades campesinas y organizaciones ambientales.
Gracias a este proceso, se ha establecido que el oso andino tiene presencia en 19 municipios del Huila y en 7 áreas protegidas, lo que representa cerca del 3,6 % de la población nacional de la especie.
Según estimaciones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en Colombia habitan entre 3.000 y 6.000 osos andinos, lo que convierte al país en uno de los más importantes para la conservación de esta especie en Sudamérica.
Uno de los hallazgos más relevantes se concentra en el municipio de San Agustín, considerado el núcleo ecológico más importante dentro del departamento. Allí se han documentado eventos de reproducción en estado silvestre, incluyendo registros de cópula, lo que evidencia condiciones favorables para la supervivencia de la especie.
El monitoreo también ha permitido identificar la capacidad de desplazamiento del oso andino, con recorridos superiores a los 30 kilómetros, atravesando distintos ecosistemas como bosques húmedos y páramos. Este comportamiento resalta la importancia de fortalecer los corredores biológicos para garantizar su movilidad y conservación.
Actualmente, 22 organizaciones ambientales participan en estas labores, que incluyen el uso de cámaras trampa, recorridos de campo, análisis de rastros y procesos de educación ambiental. Además, se han evidenciado tasas positivas de supervivencia en crías, un indicador clave sobre la calidad del hábitat y la disponibilidad de alimento.
Estos resultados consolidan al Huila como un territorio estratégico en la conservación del oso andino y reflejan el impacto positivo del trabajo conjunto entre instituciones, comunidades y organizaciones en la protección de la biodiversidad.